La Chucha
El viento frío me pega en la cara, me gusta esa sensación y me recuerda a cuando salía a correr con la Diana y nuestros amigos. Al recordar esos momentos felices casi me olvido del día tan malo que he tenido hoy, por un rato se desaparece la sensación de esta mañana cuando se me rompió mi corazoncito y la de los brincos incómodos que pega esta camioneta en la que voy trepada y este olor a chiquero. Nunca pensé que así olería la muerte. Siento tristeza por pensar en que ya nunca voy a ver a la familia, pero mientras me dirijo a mi destino pienso en los ojos de "la mamá", tristes y vidriosos, y en su voz quebrada cuando me dijo - Perdóname Chucha, te tienes que ir porque necesitamos el dinero. Entonces ni lo dudé y después de que no me dejaba, me subí corriendo yo solita a la camioneta. Lo que me dio valor es saber que eso del dinero es tan importante para la mamá. Yo no se que sea eso, pero me he dado cuenta de que a ella le hace mucha falta, porque a veces en las noches s...